viernes, 7 de julio de 2017

Reseña por Melvin Rodríguez-Rodríguez

A través de "Catorce puertas al silencio" entramos en las vidas y secretos de diversos personajes asediados por la represión.

Los catorce cuentos de este volumen nos invitan a experimentar la cotidianidad del miedo desde la experiencia queer. Todos están muy bien relatados, con un lenguaje útil y coloquial, y una narración ágil concentrada en la historia. Los cuentos son de corte realista y poseen una cualidad reflexiva, sosegada y muy emotiva que evoca recuerdos de Alice Munro. El libro no recurre al shock barato ni al morbo gratuito, pero tampoco es conservador, simplemente dice que lo que tiene que decir. En ocasiones, las historias tienen algo de humor, como en "Me encantas", donde el personaje principal mete las patas varias veces en su afán por saber si le gusta a un tutor. En otras, como en "La mano de Dios", nos recuerdan la frustración, el dolor y el miedo de saberse dueño de un secreto que puede destruir vidas y no poder hacer nada para cambiarlo, como el niño que ve cómo un potencial interés romántico cae presa de un depredador. La nostalgia también se hace presente en la mayoría de los cuentos, especialmente en "Fotos" y "Tío Genadio", que cuentan historias de sobrinos que comparten y descubren historias de dolor con sus tíos, el primero al confiar en su tía sus tribulaciones amorosas, el segundo al descubrir la doble vida de su tío y su incapacidad de salvarlo. Esas tres cualidades, miedo, humor y nostalgia, aparecen en diversos grados a través de la lectura. Los temas e historias varían desde la sexualidad incipiente de un niño que espía a un hombre desnudo en "El primer rostro" hasta relatos de la vida adulta como los emails que reviven fantasmas del pasado en "Cerca" y retratos de la vejez como "Sin ti", donde aún duele no haber podido concertar el amor. El rumor y su poder destructivo aparecen en relatos como "Se llama Alberte", en el que el narrador poco a poco descubre la vida de una pareja vilipindiada en su condominio, o "Mrs. Souffront" que narra de cómo una pareja se encuentra con una maestra chismosa y cómo esto desata memorias del dominio del qué dirán en las vidas de los personajes. El sentirse amado y amar a quien se desea, es uno de los temas centrales del libro, se ve de forma más sencilla en "Heat" y de forma más desgarradora en "El colmado", donde el personaje celebra un cumpleaños sabiéndose preso de su vida, sus padres y el clóset.


Con relatos sólidos, este libro estremece por el poder de evocar tanta ternura y nostalgia de forma tan sencilla, y por la diversidad de ambientes en que presenta la vida queer y sus retos. Hasta que lo leí no sabía cuánta falta hacía en nuestra literatura.

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